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«Tesoros de la Fe» Nº 222

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Letanías al Sagrado Corazón de Jesús

Señor, ten piedad de nosotros.

Cristo, ten piedad de nosotros.

Señor, ten piedad de nosotros.

Cristo, óyenos.

Cristo, escúchanos.

Dios, Padre Celestial, ten piedad de nosotros.

Dios Hijo, Redentor del mundo, ten piedad de nosotros.

Dios, Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.

Santísima Trinidad, que eres un solo Dios, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, Hijo del Eterno Padre, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, formado en el seno de la Virgen Madre por el Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, unido sustancialmente al Verbo de Dios, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, de infinita majestad, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, templo santo de Dios, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, tabernáculo del Altísimo, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, casa de Dios y puerta del cielo, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, horno ardiente de caridad, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, santuario de la justicia y del amor, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, lleno de bondad y de amor, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, abismo de todas las virtudes, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, digno de toda alabanza, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, Rey y centro de todos los corazones, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, en quien se hallan todos los tesoros de la sabiduría, y de la ciencia, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, en quien reside toda la plenitud de la divinidad, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, en quien el Padre se complace, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, de cuya plenitud todos hemos recibido, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, deseado de los eternos collados, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, paciente y lleno de misericordia, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, generoso para todos los que te invocan, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, fuente de vida y santidad, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, propiciación por nuestros pecados, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, colmado de oprobios, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, triturado por nuestros pecados, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, hecho obediente hasta la muerte, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, traspasado por una lanza, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, fuente de todo consuelo, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, vida y resurrección nuestra, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, paz y reconciliación nuestra, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, víctima por los pecadores, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, salvación de los que en ti esperan, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, esperanza de los que en ti mueren, ten piedad de nosotros.

Corazón de Jesús, delicia de todos los santos, ten piedad de nosotros.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, perdónanos Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, óyenos Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros.

Jesús, manso y humilde de Corazón, haz nuestro corazón semejante al tuyo.

Oremos: Oh Dios todopoderoso y eterno, mira el Corazón de tu amantísimo Hijo, las alabanzas y satisfacciones que en nombre de los pecadores te ofrece y concede el perdón a estos que piden misericordia en el nombre de tu mismo Hijo, Jesucristo, el cual vive y reina contigo por los siglos de los siglos. Amén.
 


  




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Tesoros de la Fe


Nº 232 / Abril de 2021

Santo Toribio de Mogrovejo
Gloria de la Iglesia y del Perú

Santo Toribio Alfonso de Mogrovejo, Arzobispo de Lima, Anónimo – Óleo sobre tela, Museo Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires



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+536, d.C. Constantinopla. Electo ya anciano para la Sede de Pedro, murió en Constantinopla, donde intentó convencer al emperador Justiniano a no invadir Italia y a remover a su patriarca monofisita de la Sede de Constantinopla. Herejía influyente en aquella época, el monofisismo negaba que en Nuestro Señor Jesucristo hubiese dos naturalezas, la divina y la humana.








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