El Perú necesita de Fátima Quiero decirte que hagan aquí una capilla en mi honra, que soy la Señora del Rosario, que continuéis siempre rezando el rosario todos los días.
CampañasTienda VirtualTesoros de la FeDonaciones



«Tesoros de la Fe» Nº 141 > Tema “Ambientes, Costumbres, Civilizaciones”

Ambientes Costumbres Civilizaciones  [+]  Versión Imprimible
AbcAbcAbc

El vendaval igualitario conduce al materialismo


Plinio Corrêa de Oliveira

El marqués de Espínola, comandante de las valerosas tropas de Felipe IV, recibe de manos de Justino de Nassau, en Breda (Países Bajos), las llaves de la ciudad, que capitula después de una resistencia intrépida. Se trata de uno de los más famosos cuadros de Velázquez.

El general del rey católico está revestido con una armadura imponente, sobre la cual una golilla con encajes da una nota de levedad, realzada aún por la gran banda, propia del comandante en jefe. En su mano izquierda se advierte el bastón del mariscal. Justino de Nassau se presenta con un rico traje y usa también golilla y puños de encajes.

La escena ocurre en el campo, en un ambiente estrictamente bélico. Destacamos aquí, para nuestro comentario, la parte central del cuadro, a cuyos lados figuraban las tropas armadas de los combatientes.

El encuentro tiene, no obstante, una nota de distinción y de afabilidad que recuerda una escena de salón. Justino de Nassau, habiendo sido derrotado, se presenta con el sombrero en la mano y entrega las llaves, inclinándose ligeramente. Espínola, por respeto hacia el valiente vencido, está también con la cabeza descubierta. Detrás de él, los hidalgos de su séquito lo imitan. Se advierte que el jefe vencedor, además de inclinarse levemente, contiene con el brazo la reverencia del gentilhombre flamenco; su rostro está lleno de simpatía y consideración. Se ve que felicita al adversario por el valor de la resistencia, atenuando así con caballerosidad, lo que el acto de rendición tiene de amargo para el vencido.

Toda una doctrina de cortesía, toda una tradición de nobleza de alma se expresa hasta en los menores pero elocuentes detalles de este cuadro admirable. Elevación de alma que viene de la fe, cortesía nacida de la caridad, que hacían brillar valores espirituales inestimables, en un acto que, en sí mismo, es inevitablemente rudo y humillante, como toda rendición.

*     *     *

La misma escena en la Segunda Guerra Mundial. Los norteamericanos, valientes defensores del fuerte Corregidor, en Filipinas, se entregan a los japoneses.

De acuerdo al estilo pragmático y nivelador de nuestros días, todo protocolo entre las partes ha sido suprimido. No hay nada que signifique aprecio y confianza recíproca. El vencedor exige que el vencido levante las manos porque teme una celada. El vencido obedece, también desconfiado, esperando reducir así a la categoría de asesinato vulgar, cualquier ataque de que sea objeto. Por ambos lados, en este encuentro trágico, todo está reducido al mínimo exigido por el espíritu práctico. Ningún valor cultural o moral ilumina el ambiente pesado y vulgar, que sucede al heroísmo inmortal de la resistencia norteamericana. La cortesía, la caballerosidad, la elevación de miras de antaño, ya no se manifiesta en el acto de rendición. Escenas como ésta no sólo ocurren entre norteamericanos y japoneses, sino que se repiten idénticamente entre otros pueblos.

*     *     *

Desde 1789 en adelante, la sociedad se va nivelando en una progresión alarmante, rumbo a la más completa igualdad. Poco a poco las costumbres se van vulgarizando. Y si llegásemos a la completa igualdad, llegaríamos también a la más completa vulgaridad. Pero como la completa vulgaridad es la reducción de las cosas a su expresión más ínfima, y en las cosas lo que hay de más ínfimo es la materia, ¡el vendaval igualitario nos llevará al más completo materialismo!  



  




Artículos relacionados

Ambiente terreno que produce inapetencia de las cosas del Cielo
Tranquilidad del orden, excitación en el desorden
Los siglos del matrimonio estable
Neuschwanstein el sentido del combate y de la dignidad hidalga
Las parábolas de los Evangelios
Cuando los hombres y las cosas del comercio vivían en la placidez
¿Es el ángel de la guarda menos inteligente que el demonio?
Mittenwald, producción artesanal o artística, y ambiente
Confort físico - Bienestar moral
Dos modos de ver la vida del campo




Informe de sus aportes a la Alianza de Fátima ¿Necesita que alguien rece por usted? Advocaciones marianas en el Perú Suscríbase a nuestro boletín


Inscriba aquí a sus deudos para la Santa Misa del día 2 de noviembre



Peregrinando
La actitud católica frente a la muerte y la concepción materialista
¿Cómo rezar bien el rosario en honor a la Virgen María?
El Santo Leño de la Cruz: Resumen simbólico del Evangelio
La Revolución Francesa
Segovia: belleza y fuerza que brotan de la fe
Notre Dame de París, la luz y las llamas
Una propaganda que explota nostalgias del pasado
Invitación al rosario del 13 de mayo
Juicio y condenación de Jesucristo, una farsa sórdida y grotesca
Grandezas y glorias de San José
El Islam y el suicidio de Occidente
San Ildefonso de Toledo
Súplica junto al Pesebre
Fallece redactor de la columna “La Palabra del Sacerdote”
La “ola celeste”: una ola celestial, una ola mariana
Presencia diabólica en el mundo de hoy
Los rostros de la Virgen en el Perú
La Visita a los Monumentos - Jueves Santo
Un remedio eficaz contra la amnesia religiosa



 



Tesoros de la Fe


Nº 215 / Noviembre de 2019

Conmemoración de los Fieles Difuntos(2 de Noviembre)
¡Por la misericordia de Dios, descansen en paz!

Vista de la entrada al Cementerio General de la Almudena en el Cusco (Foto: Fátima Flores Vivar)



Solicite aquí la visita de la Virgen Peregrina de Fátima




Santoral

15 de noviembre

San Alberto Magno, Obispo y Doctor de la Iglesia

+1280 Colonia - Alemania. Poco dotado para el estudio, pero gran devoto de María, recibió de Ella la ciencia, que le valió de sus contemporáneos el título de Doctor universal. Fue profesor de Santo Tomás de Aquino.

Más información aquí.






Ayude a difundir el mensaje de Fátima
Alianza de Fátima | Donaciones | Solicite visita de la Virgen | Tienda Virtual

Campaña promovida por la Asociación Santo Tomás de Aquino
Tomás Ramsey 957, Magdalena del Mar - Lima - Perú
..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... .....