El Perú necesita de Fátima ¿Y tú sufres mucho? No te desanimes. Yo nunca te dejaré. Mi Corazón Inmaculado será tu refugio y el camino que te conducirá hasta Dios.
CampañasTienda VirtualTesoros de la FeDonaciones



«Tesoros de la Fe» Nº 63 > Tema “Otras religiones”

La Palabra del Sacerdote  [+]  Versión Imprimible
AbcAbcAbc

¿Qué soluciones hay para lograr la paz entre las religiones?


PREGUNTA

¿Qué soluciones hay para lograr la paz entre las religiones?



RESPUESTA

Todo lo que fue dicho hasta aquí dejó de lado una cuestión fundamental, que es el estado moral y religioso de la humanidad como un todo, y del mundo occidental y cristiano de modo particular.

Activista favorable al matrimonio homosexual

¿Mundo cristiano? ¿El mundo occidental aún puede ser llamado cristiano?

Sin duda, en los últimos tiempos ha habido, en diversos campos, una “derechización” de las naciones en esta parte del mundo, que se manifiesta por la oposición creciente al aborto, a la eutanasia, a las uniones homosexuales, etc. Son motivos auténticos de esperanza. Pero la deterioración moral en esas sociedades ya alcanzó límites inimaginables, de modo que es muy dudoso que la mencionada rectificación de rumbo sea, por sí sola, suficiente para una corrección seria y generalizada de los padrones de moralidad.

Ahora bien, sin ese retorno de la humanidad a los principios morales, no habrá paz duradera en las familias y en las naciones. Y un conflicto de civilizaciones parece inevitable.

Vista desde esta perspectiva, la pregunta sobre “la paz entre las religiones” equivale a indagar sobre las soluciones para “la paz entre las civilizaciones”. Y la solución sólo puede ser una: el retorno de la humanidad a la práctica de los Diez Mandamientos de la Ley de Dios y a los preceptos de su Santa Iglesia —del Dios verdadero, y no de los simulacros de barro ofrecidos a la adoración de los hombres.     





  




Artículos relacionados

¿Cuáles son los peligros del fanatismo religioso?
Matrimonio con disparidad de culto
Simulacros de barro y simulacros de piedra
Las relaciones entre musulmanes y cristianos después del 11 de Setiembre
¿Todas las religiones son buenas?
Espiritismo y reencarnación de los cuerpos
La fe sin obras es una fe muerta







Informe de sus aportes a la Alianza de Fátima ¿Necesita que alguien rece por usted? Advocaciones marianas en el Perú Suscríbase a nuestro boletín


COVID-19
¿El coronavirus es un castigo divino?
La pandemia y los grandes horizontes de Fátima
Mons. Athanasius Schneider: Nos gloriamos en las tribulaciones
Remedio seguro contra la “coronafobia”
Cardenal Raymond Leo Burke: Mensaje sobre el combate contra el coronavirus



Peregrinando
Rosa de Santa María
Iglesia y Estado: ¿unión o separación?
Remedio eficaz contra los males contemporáneos
Las glorias de María
Santo Toribio de Mogrovejo
La Sagrada Túnica de Nuestro Divino Redentor
Santa Bernadette Soubirous
Corrupción en la sociedad: ¿Existe una solución?
Fiesta de gloria y de paz
Intransigencia de los Santos: irreductible fidelidad a su misión
Cristiandad
El ángel de la guarda, nuestro verdadero amigo
La Asunción de María Santísima
¡Vade retro Satanás!
El Santísimo Sacramento de la Eucaristía
La Madonna de Monte Bérico
Remedio seguro contra la “coronafobia”
El Hijo de Dios condenado por el más arbitrario de los procesos
Santa Jacinta de Fátima: Centenario de su fallecimiento (1920-2020)
La actitud católica frente a la muerte y la concepción materialista
¿Cómo rezar bien el rosario en honor a la Virgen María?
Grandezas y glorias de San José
Presencia diabólica en el mundo de hoy
Los rostros de la Virgen en el Perú
La Visita a los Monumentos - Jueves Santo
Un remedio eficaz contra la amnesia religiosa
Santidad: la verdadera gloria de Francisco y Jacinta



 



Tesoros de la Fe


Nº 236 / Agosto de 2021

Rosa de Santa María
La primera flor de santidad de América

Santa Rosa de Lima, Bartolomé Esteban Murillo, s. XVII – Óleo sobre tela, Nationalmuseum, Estocolmo (Suecia)



Solicite aquí la visita de la Virgen Peregrina de Fátima




Santoral

18 de setiembre

San Juan Masías, Confesor

+1645 Lima. Contemporáneo de San Martín de Porres, gloria del Perú y de la Orden de Predicadores como él. A diferencia de Martín que habitó el convento de Nuestra Señora del Rosario, Juan vivió en lo que en aquel entonces eran los arrabales de la ciudad, en la recoleta dominica de Lima(actual Plaza Francia). Fue modelo de todas las virtudes, particularmente en la obediencia y pureza.

Más información aquí.

San José de Cupertino, Confesor

+1663 Italia. Este hijo de San Francisco compensaba abundantemente en inocencia y simplicidad lo que le faltaba de dones naturales. Poco dotado de talentos, se llamaba a sí mismo Fray Asno. Pero su amor a Dios era tan intenso, que entraba en éxtasis a la vista de la menor de las manifestaciones divinas en las criaturas.

Más información aquí.






Ayude a difundir el mensaje de Fátima
Alianza de Fátima | Donaciones | Solicite visita de la Virgen | Tienda Virtual

Campaña promovida por la Asociación Santo Tomás de Aquino
Tomás Ramsey 957, Magdalena del Mar - Lima - Perú
..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... .....