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«Tesoros de la Fe» Nº 73 > Tema “Múltiples expresiones de la devoción mariana”

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La salvación del mundo

por medio de las oraciones de María Santísima

Plinio Corrêa de Oliveira



Todos los teólogos concuerdan en afirmar que, si la salvación rayó para el mundo en la época del emperador Augusto, lo debemos a las oraciones omnipotentes de María, que consiguió anticipar el día del nacimiento del Mesías. Nadie puede decir cuántos años o cuántos siglos habría aún tardado la Redención, sin las oraciones de María.

No fue, por tanto, de aquellos que se agitaban en las plazas públicas o en los conciliábulos políticos para conseguir la reorganización del mundo, que ésta vino. Ella vino de la oración humilde y llena de confianza de la Virgen María, totalmente ignorada por sus contemporáneos, y viviendo una vida contemplativa y solitaria, en el pequeño rincón en donde la Providencia la hizo nacer.

Sin querer, con esto, desmerecer, por poco que sea, la vida activa, es preciso notar que fue por medio de la oración y de la contemplación, que se anticipó el momento de la Redención. Y que los beneficios que el genio de Augusto, el tino de todos los grandes políticos, generales, economistas y administradores de su tiempo no pudieron dar al mundo, Dios los dispensó por medio de María Santísima. Quien benefició más al mundo no fue quien más estudió, ni quien más actuó, sino quien más y mejor supo orar.     



* Legionario, (25-12-1938)



  




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Tesoros de la Fe


Nº 247 / Julio de 2022

Dulce Corazón de María
¡Sed la salvación del alma mía!

El Corazón de María, Leopold Kupelwieser, c. 1850-60 – Óleo sobre lienzo, Iglesia de San Pedro (capilla de san Antonio de Padua), Viena



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14 de agosto

San Maximiliano María Kolbe, Mártir

+1941 Auschwitz. Ya a los 23 años, este franciscano, para preservar a la juventud de la avalancha revolucionaria, fundó la asociación Milicia de la Inmaculada. Hizo lo mismo en Japón, incentivado por Pio XI. Volviendo a Polonia, continuó su trabajo de promoción de la buena prensa, por lo que fue tomado prisionero por los nazis. Se ofreció para sustituir a uno de los condenados a morir de hambre no solo por tener éste familia, sino principalmente para poder asistir hasta el final a los otros nueve prisioneros.



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