El Perú necesita de Fátima Si los hombres supiesen lo que es la eternidad, harían todo para cambiar de vida.
CampañasTienda VirtualTesoros de la FeDonaciones



«Tesoros de la Fe» Nº 46 > Tema “Los Mandamientos de la Ley de Dios”

Lectura Espiritual  [+]  Versión Imprimible
AbcAbcAbc

Quinto Mandamiento

No matarás


El escándalo es contrario al quinto mandamiento, porque hiere y mata al prójimo en su alma. Es un homicidio espiritual. Se entiende por escándalo, todo lo que puede ser para el prójimo ocasión o motivo de caída espiritual. El escándalo es directo, cuando el que lo comete tiene intención de inducir a que caiga otro en el pecado. Tal es por ejemplo el que solicita a otro para impurezas, robos o perjurios. El escándalo no es más que indirecto cuando sin tener intención de inducir al otro al pecado, se le da malos ejemplos, con palabras o con obras, que son para él ocasión de pecado. [...]

El verdadero escándalo es un gran pecado, que Jesucristo ha condenado con esta sentencia terrible: «El que escandalizare a uno de estos pequeñitos que en mí creen, mejor le fuera que colgasen a su cuello una piedra de molino, y le hundieran en el fondo del mar. ¡Ay del mundo por los escándalos! ¡Desdichado del hombre por quien viene el escándalo!» (Mt. 18, 6-7). Lo que hace los escándalos del mundo tan desastrosos para los cristianos y sobre todo para la juventud, es por una parte la temeridad con que se ejecutan, y por otra el respeto humano que induce a seguir los malos ejemplos, complaciéndose el hombre en ser como los demás (cf. F. X. Schouppe  S.J., «Curso abreviado de religión», París-México, 1906, pp. 397-399).


Caín comete el primer homicidio de la Historia. La muerte de Abel, relieve en bronce, detalle de un panel de «La Puerta del Paraíso», Lorenzo Ghiberti (1425-52) — Baptisterio de Florencia.

El quinto mandamiento prohíbe dar muerte, golpear, herir o hacer cualquier otro daño al prójimo en el cuerpo, ya por sí, ya por otros; como también agraviarle con palabras injuriosas o quererle mal. En este mandamiento prohíbe igualmente Dios, darse a sí mismo la muerte o el suicidio.

Es pecado grave matar al prójimo, porque el homicida usurpa temerariamente el derecho que sólo Dios tiene sobre la vida del hombre; porque destruye la seguridad del trato humano y quita al prójimo la vida, que es el mayor bien natural que hay sobre la tierra.

Es lícito quitar la vida al prójimo cuando se combate en guerra justa, cuando se ejecuta por orden de la autoridad suprema la condenación a muerte en pena de un delito y, finalmente, en caso de necesaria y legítima defensa de la vida contra un injusto agresor.

Dios en el quinto mandamiento prohíbe también perjudicar al prójimo en la vida espiritual con el escándalo.

Escándalo es cualquier dicho, hecho u omisión que da ocasión a otro de cometer pecados.

El escándalo es pecado grave porque tiende a destruir la obra más grande de Dios, que es la Redención, con la pérdida de las almas; da la muerte al alma del prójimo quitándole la vida de la gracia, que es más preciosa que la vida del cuerpo, y es causa de una multitud de pecados. Por esto amenaza Dios a los escandalosos con los más severos castigos.

En el quinto mandamiento prohíbe Dios el suicidio porque el hombre no es dueño de su vida. Además, la Iglesia priva de sepultura eclesiástica a quien deliberadamente se suicida.

Está prohibido también el duelo, porque el duelo participa de la malicia del suicidio y del homicidio, y está excomulgado todo el que voluntariamente toma en él parte, aun como simple espectador.

También se prohíbe el duelo cuando se excluye el peligro de muerte, porque no sólo no podemos matar, pero ni aun herir voluntariamente a nosotros mismos o a los demás.

No puede excusarse el duelo con la defensa del propio honor. Porque no es verdad que en el duelo se repare la ofensa; y porque no puede repararse el honor con una acción injusta, irracional y bárbara, como es el duelo.

El quinto mandamiento nos manda perdonar a nuestros enemigos y querer bien a todos.

Quien ha perjudicado al prójimo en la vida del cuerpo y del alma, no basta que se confiese; ha de reparar el mal que ha hecho, resarciendo los daños producidos, retractándose de los errores que enseñó y dando buen ejemplo (Catecismo Mayor de San Pío X, Ed. Magisterio Español, Vitoria, 1973, pp. 58-59).     





  




Artículos relacionados

Sétimo Mandamiento de la Ley de Dios: No robarás
Décimo Mandamiento de la Ley de Dios: No codiciarás los bienes ajenos
Octavo Mandamiento de la Ley de Dios: No dirás falso testimonio ni mentirás
6 y 9 Mandamientos: No cometerás actos ni consentirás pensamientos impuros
Tercer Mandamiento de la Ley de Dios: Santificarás las fiestas
Cuarto Mandamiento de la Ley de Dios: Honrarás a tu padre y a tu madre
Segundo Mandamiento de la Ley de Dios: No tomarás el nombre de Dios en vano
Los Diez Mandamientos de la Ley de Dios
Primer Mandamiento de la Ley de Dios: Amarás a Dios sobre todas las cosas




Informe de sus aportes a la Alianza de Fátima ¿Necesita que alguien rece por usted? Advocaciones marianas en el Perú Suscríbase a nuestro boletín


Peregrinando
San Ildefonso de Toledo
Súplica junto al Pesebre
Fray Martín de la Caridad
Fallece redactor de la columna “La Palabra del Sacerdote”
La “ola celeste”: una ola celestial, una ola mariana
Presencia diabólica en el mundo de hoy
Los rostros de la Virgen en el Perú
Refinamiento y especialidad de la culinaria francesa
La Entronización del Sagrado Corazón de Jesús en los hogares
La Maternidad Divina
Insidiosa trama para disolver la familia
La Visita a los Monumentos - Jueves Santo
Múltiples y maravillosos atributos de nuestro Divino Salvador
¡Multitudinaria manifestación de fe!
El Santo Sepulcro: Una tumba vacía... llena de la presencia de Cristo
Visita de Mons. Schneider a Lima
Ideología de Género: Una persecución religiosa en ciernes
Un remedio eficaz contra la amnesia religiosa



 



Tesoros de la Fe


Nº 205 / Enero de 2019

San Ildefonso de Toledo
Paladín de la Virginidad de la Madre de Dios

Aparición de la Virgen a san Ildefonso, Bartolomé Esteban Murillo, 1655 – Óleo sobre lienzo, Museo del Prado, Madrid



Solicite aquí la visita de la Virgen Peregrina de Fátima




Santoral

21 de enero

Santa Inés, Virgen y Mártir

+304, d.C. + Roma. La fortaleza de esta niña de 13 años asombró hasta a sus verdugos. San Dámaso y San Ambrosio cantaron entusiasmados sus alabanzas.








Ayude a difundir el mensaje de Fátima
Alianza de Fátima | Donaciones | Solicite visita de la Virgen | Tienda Virtual

Campaña promovida por la Asociación Santo Tomás de Aquino
Tomás Ramsey 957, Magdalena del Mar - Lima - Perú
..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... .....