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«Tesoros de la Fe» Nº 89 > Tema “Apologética”

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¿Por qué estudiar la Religión?

(III)

 

En la edición anterior fueron expuestas pruebas de la existencia de Dios. En la presente, veremos las pruebas de que el universo fue creado por Dios, y no es fruto de la casualidad *

 

1. El universo no ha podido hacerse a sí mismo

Porque lo que no existe, no puede obrar, y consiguientemente, no puede darse la existencia. El ser que no existe, es nada, y la nada, nada produce.

2. El universo no es fruto de la casualidad

Porque la casualidad es una palabra que el hombre ha inventado para ocultar su ignorancia y para explicar los hechos cuyas causas desconoce.

No se da efecto sin causa, ni orden sin una inteligencia ordenadora. Si arrojamos sobre el suelo un montón de letras mezcladas, ¿acaso podrán producir un libro si no hay una inteligencia que las ordene? De ninguna manera. Juntemos en una caja todas las piezas de un reloj; ¿acaso llegarán a colocarse por sí solas en el sitio que les corresponde, para iniciar el movimiento y marcar las horas? ¡Jamás!

3. El universo no ha existido siempre

Así lo reconocen a una todas las ciencias. La geología, o ciencia de la Tierra; la astronomía, o ciencia de los astros; la biología, o ciencia de la vida, etc., todas sostienen que el mundo tuvo que tener un principio. “Nada hay eterno sobre la Tierra, dijo un sabio; y cuanto se contiene en las entrañas de los astros, o en su superficie, ha tenido principio y debe tener algún fin”.

4. ¿Se puede demostrar la existencia de Dios, por el movimiento de los seres creados?

Sí, porque no hay movimiento sin un motor, es decir, sin alguna causa que lo produzca. Ahora bien, cuanto existe en el mundo, obedece a algún movimiento que tiene que ser producido por algún motor. Y como no es posible que exista realmente una serie infinita de motores, dependientes el uno del otro, preciso es que lleguemos a un primer motor, eterno, necesario, causa primera del movimiento de todos los demás. A ese primer motor le llamamos Dios. [...]

5. ¿Podemos deducir la existencia de Dios por la contemplación de los seres vivientes?

De la existencia de los seres vivos podemos concluir la existencia de Dios

 

Sí, la razón, la ciencia y la experiencia nos obligan a admitir un Creador de todos los seres vivientes diseminados sobre la Tierra. Y como ese Creador no puede ser sino Dios, síguese que de la existencia de los seres vivientes, podemos concluir la existencia de Dios.

Las ciencias físicas y naturales nos enseñan que en un tiempo no hubo ningún ser viviente sobre la Tierra. ¿De dónde proviene, entonces, la vida que ahora existe en ella: la vida de las plantas, la vida de los animales, la vida del hombre?

La razón nos dicta que ni la vida intelectiva del hombre, ni la vida sensitiva de los animales, ni siquiera la vida vegetativa de las plantas pudo haber brotado de la materia. ¿Razón? Porque nadie da lo que no tiene; y como la materia carece de vida, tampoco pudo darla. [...] La ciencia verdadera establece que nunca nace un ser viviente si no existe un germen vital, semilla, huevo o renuevo, proveniente de otro ser viviente de la misma especie.

¿Y cuál es el origen del primer ser viviente en cada una de las especies? Remontad cuanto queráis de generación en generación; siempre llegaréis a un primer creador de todos los seres vivientes, causa primera de todas las cosas, que es Dios.     

 

 


* Extractos del libro La Religión Demostrada, del padre P. A. Hillaire (Editorial Difusión, Buenos Aires, 8ª edición, 1956, pp. 7-8).



  




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Nº 205 / Enero de 2019

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