El Perú necesita de Fátima ¿Y tú sufres mucho? No te desanimes. Yo nunca te dejaré. Mi Corazón Inmaculado será tu refugio y el camino que te conducirá hasta Dios.
CampañasTienda VirtualTesoros de la FeDonaciones



«Tesoros de la Fe» Nº 94 > Tema “Apologética”

Lectura Espiritual  [+]  Versión Imprimible
AbcAbcAbc

El hombre necesita de una religión

 

El mes pasado tratamos de la doble finalidad que Dios ha dado al hombre. En esta oportunidad presentamos un artículo del mismo autor* sobre la necesidad que el hombre tiene de practicar una religión.

 

El conocimiento de Dios y del hombre nos obliga a practicar la religión, que une al hombre con Dios como a su principio y último fin.

Conocemos a Dios y al hombre: a Dios, con sus atributos infinitos, con su Providencia que todo lo gobierna; al hombre, criatura de Dios, con su alma espiritual, libre e inmortal. De ahí resultan las relaciones naturales, esenciales y obligatorias del hombre para con Dios.

La religión es el lazo que une al hombre con Dios. Este lazo se compone de deberes que el hombre debe llenar para con el Ser Supremo, su Creador, su Bienhechor y su Señor.

Estos deberes contienen verdades que creer, preceptos que practicar, un culto que tributar a Dios.

La religión es necesaria al hombre, porque está fundada sobre la naturaleza de Dios y sobre la naturaleza del hombre, y se basa en las relaciones necesarias entre Dios y el hombre. Imponer una religión es derecho de Dios; practicarla es deber del hombre.

¿Necesita Dios de los homenajes de los hombres?

Dios nada necesita; se basta plenamente a sí mismo, y nuestros homenajes no le hacen más perfecto ni más feliz. Pero Dios nos ha dotado de inteligencia y de amor, para ser conocido y amado por nosotros; tal es el fin de nuestra creación.

La religión es, pues, un deber de estricta justicia: el hombre está obligado a practicar la religión para respetar los derechos de Dios y obtener así su último fin.     

 


* La Religión Demostrada, del padre P. A. HILLAIRE (Editorial Difusión, Buenos Aires, 3ª edición, 1945, pp. 68-73).



  




Artículos relacionados

¿Por qué estudiar la Religión? (IV)
Es natural que haya misterios en la religión
¿Por qué somos católicos?
La perfección de la religión cristiana
¿Por qué estudiar la Religión? (III)
Al vencer la pruebas se adquiere la paz
La religión es buena y necesaria para todos
¿Por qué estudiar la Religión? (II)
¿Por qué estudiar la Religión?
Temor de Dios y misericordia




Informe de sus aportes a la Alianza de Fátima ¿Necesita que alguien rece por usted? Advocaciones marianas en el Perú Suscríbase a nuestro boletín


Peregrinando
Presencia diabólica en el mundo de hoy
Los rostros de la Virgen en el Perú
Refinamiento y especialidad de la culinaria francesa
La Entronización del Sagrado Corazón de Jesús en los hogares
La Maternidad Divina
Insidiosa trama para disolver la familia
La Visita a los Monumentos - Jueves Santo
Múltiples y maravillosos atributos de nuestro Divino Salvador
¡Multitudinaria manifestación de fe!
El Santo Sepulcro: Una tumba vacía... llena de la presencia de Cristo
Visita de Mons. Schneider a Lima
Ideología de Género: Una persecución religiosa en ciernes
Un remedio eficaz contra la amnesia religiosa
Maravillosa lección en los orígenes de Lourdes



 



Tesoros de la Fe


Nº 201 / Septiembre de 2018

San Miguel arcángel, defiéndenos en el combate
Cómo la acción diabólica impregna el mundo actual

San Miguel arcángel venciendo a Lucifer, Francesco Maffei, 1656 – Óleo sobre piedra, Museu Nacional d’Art de Catalunya



Solicite aquí la visita de la Virgen Peregrina de Fátima




Santoral

25 de setiembre

San Cleofás, Discípulo de Cristo

+siglo I Palestina. Muerto por los judíos en la misma casa donde preparó la cena para el Señor, porque había profesado su fe. Para glorioso recuerdo, tuvo allí mismo su sepultura (Martirologio Romano).








Ayude a difundir el mensaje de Fátima
Alianza de Fátima | Donaciones | Solicite visita de la Virgen | Tienda Virtual

Campaña promovida por la Asociación Santo Tomás de Aquino
Tomás Ramsey 957, Magdalena del Mar - Lima - Perú
..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... .....