El Perú necesita de Fátima La verdadera penitencia que Nuestro Señor ahora quiere y exige, consiste, sobre todo, en el sacrificio que cada uno tiene que imponerse para cumplir con sus propios deberes.
CampañasTienda VirtualTesoros de la FeDonaciones



«Tesoros de la Fe» Nº 118

Verdades Olvidadas  [+]  Versión Imprimible
AbcAbcAbc

El padre de familia que no reza




El pequeño Paul, que tiene sólo cuatro años y medio, está arrodillado al lado de su cama rezando las oraciones­ de la noche; las cuales parece que le toman mucho tiempo.

“¿No has terminado tus oraciones?”, le pregunta su ama.

“Sí”, responde el niño, un poco avergonzado.

“Entonces, ¿qué estás haciendo ahora?” El niño se sonroja y susurra tímidamente: “Yo rezo cada noche dos veces, por mí y por mi papá. Cuando una vez mi madre se lo pidió, escuché que se negaba a hacerlo; por eso ahora rezo en su lugar”.

¿Precoz, diría usted? Quizá. ¿Pero cuán a menudo nos sorprenden los niños con su perspicacia? ¡Qué necios son los padres que creen que pueden descuidar la lógica con sus hijos! ¡Qué poco saben algunos padres sobre el funcionamiento de esas mentes y corazones jóvenes! ¡Qué poco saben los padres sobre cómo pueden utilizar esos pequeños lo que escuchan!

Lady Baker, convertida al catolicismo, escribe en su libro La Casa de la Luz, que cuando tenía once años, escuchó por casualidad una conversación entre su padre y su madre sobre religión. El padre estaba diciendo: “Escuché un buen sermón el día de hoy, el cual resaltó cómo la Reforma fue un gran error y que Inglaterra hubiera sido mucho mejor sin ella…”

“¡Ten cuidado —interrumpió su esposa con estupor— ten cuidado con los niños!”

“Me mandaron a estudiar —continúa Lady Baker— y no escuché más de la conversación; pero aquellas extrañas palabras comenzaron a dar vueltas en mi cabeza”.

Aquella misma noche, mientras daba un paseo con su ama, le pidió visitar una iglesia católica. Desde esa fecha, nació en ella un deseo de estudiar los inicios de la pretendida Reforma protestante y de cambiar de religión, si más tarde este estudio demostrara que lo que su padre había dicho era verdad.

Puede ser que los padres no hayan perdido el hábito de la oración, gracias a Dios; pero podría ser que no hagan que sus hijos los vean rezando a menudo. Rezar y dejar que los niños vean que uno reza, son dos cosas diferentes. No basta con rezar individualmente. Su deber como cabeza de familia es rezar en nombre de la familia, a la vista de la familia y con la familia.

Los niños deben saber que sus padres honran a Dios. Deben ver que su conducta ante Dios es respetuosa. Deben aprender con su ejemplo el gran deber de la adoración y del culto.

La oración, al menos por la noche, debe hacerse en común. En muchas familias donde todos se reúnen al final del día para honrar a Dios, es la madre quien dirige la oración hasta que llegue el momento en que cada niño sea capaz de hacer su parte. Sería mucho mejor que el padre tomara la iniciativa. Es la función que le corresponde, una función que es de un carácter casi sacerdotal.

Siempre debemos saber quién nos puede escuchar. Los niños no se pierden nada… pensemos en ello. 



Adaptado de Cristo en el hogar, P. Raoul Plus S.J., Gardner Brothers, Colorado Springs, 1951, pp. 241-243.




  




Artículos relacionados

¡Ay de quien se olvida y se aleja de Dios!
¿Tolerancia?
En los que no están unidos a Cristo hay latente algo de diabólico
¿Por qué el celibato?
“Donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia”
Un lazo sutil del espíritu maligno
Oración para alcanzar remedio en las actuales necesidades de la Iglesia
El hurto por hambre no es lícito
Hacen falta apóstoles «amantes de la Eucaristía»
Una multitud de almas que caen en el infierno




Informe de sus aportes a la Alianza de Fátima ¿Necesita que alguien rece por usted? Advocaciones marianas en el Perú Suscríbase a nuestro boletín


COVID-19
¿El coronavirus es un castigo divino?
La pandemia y los grandes horizontes de Fátima
Mons. Athanasius Schneider: Nos gloriamos en las tribulaciones
Remedio seguro contra la “coronafobia”
Cardenal Raymond Leo Burke: Mensaje sobre el combate contra el coronavirus



Peregrinando
El Santísimo Sacramento de la Eucaristía
La Madonna de Monte Bérico
Remedio seguro contra la “coronafobia”
El Hijo de Dios condenado por el más arbitrario de los procesos
Santa Jacinta de Fátima: Centenario de su fallecimiento (1920-2020)
La actitud católica frente a la muerte y la concepción materialista
¿Cómo rezar bien el rosario en honor a la Virgen María?
Grandezas y glorias de San José
Presencia diabólica en el mundo de hoy
Los rostros de la Virgen en el Perú
La Visita a los Monumentos - Jueves Santo
Un remedio eficaz contra la amnesia religiosa



 



Tesoros de la Fe


Nº 222 / Junio de 2020

El Santísimo Sacramento
La Solemnidad del Corpus Christi

Bendición con el Santísimo en la Fiesta del Corpus Christi, Colegio Tajamar, Madrid, 2017(Foto: Álvaro-García-Fuentes)



Solicite aquí la visita de la Virgen Peregrina de Fátima




Santoral

2 de julio

San Bernardino Realino, Confesor

+1619 Lecce - Italia. Graduado en derecho civil y canónico, abogado fiscal de Alejandría, en el Piamonte, abandonó todo para servir a Dios en la Compañía de Jesús.



San Otón de Bamberg, Obispo y Confesor

+1139 Alemania. “En la época de la querella entre la Iglesia y el Imperio, por su corrección y lealtad supo servir sin choques a la corte imperial y a la Sede Apostólica. Predicó el Evangelio a los pueblos de la Pomerania y de la Germania del Norte” (Martirologio Romano Monástico).








Ayude a difundir el mensaje de Fátima
Alianza de Fátima | Donaciones | Solicite visita de la Virgen | Tienda Virtual

Campaña promovida por la Asociación Santo Tomás de Aquino
Tomás Ramsey 957, Magdalena del Mar - Lima - Perú
..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... .....