El Perú necesita de Fátima No temáis soy el Ángel de la Paz. Rezad conmigo Dios mío, yo creo, adoro, espero y te amo. Te pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no te aman.
CampañasTienda VirtualTesoros de la FeDonaciones



«Tesoros de la Fe» Nº 21 > Tema “El Símbolo de los Apóstoles”

Lectura Espiritual  [+]  Versión Imprimible
AbcAbcAbc

Quinto artículo del Credo

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos


Jesucristo bajó, no al infierno de los condenados, sino al llamado seno de Abraham, donde estaban detenidos los justos; que no sólo bajó en virtud o poder, sino su alma en realidad y presencia, y que lo hizo a sacarlas de aquella mansión donde estaban esperando que su divino libertador triunfase de la muerte y del pecado. [...] Y que el alma divina de Jesucristo volvió al tercer día a unirse a su sagrado cuerpo, dándole de nuevo vida real y efectiva, como la tenía antes de morir (Pbro. D. Eulogio Horcajo Monte de Oria, «El Cristiano Instruido en su Ley», Madrid, 1891, pp. 64-65).


Bajada de Cristo al Limbo, 1365-68 — Fresco de la Capilla Spagnuolo, Iglesia de Santa María Novella, Florencia


El quinto artículo del Credo nos enseña que el alma de Jesucristo, separada ya del cuerpo, fue al Limbo de los Santos Padres y que al tercer día se unió de nuevo a su cuerpo para no separarse jamás.

Por infiernos [lugares inferiores] se entiende aquí el Limbo de los Santos Padres, es decir, el lugar donde las almas de los justos eran recogidas y esperaban la redención de Jesucristo.

Las almas de los Santos Padres no fueron introducidas en el cielo antes de la muerte de Jesucristo porque por el pecado de Adán el cielo estaba cerrado, y convenía que el primero que entrase en él fuese Jesucristo, que con su muerte lo abrió de nuevo.

Supremo poder de Dios

Jesucristo quiso dilatar hasta el tercer día su propia resurrección para mostrar con evidencia que verdaderamente había muerto.

La resurrección de Jesucristo no fue semejante a la resurrección de los otros hombres resucitados, porque Jesucristo resucitó por su propia virtud, y los demás fueron resucitados por la virtud de Dios (Catecismo Mayor de San Pío X, Ed. Magisterio Español, Vitoria, 1973, pp. 19-20).     





  




Artículos relacionados

Creo en la Santa Iglesia Católica, en la Comunión de los Santos (4ª parte)
Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor
Subió a los cielos, está sentado a la diestra de Dios Padre
Creo en la Santa Iglesia Católica, en la Comunión de los Santos (1ª parte)
Primer artículo del Credo (1ª parte): Creo en Dios, Padre todopoderoso...
Creo en la Santa Iglesia Católica, en la Comunión de los Santos (3ª parte)
Concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen
Octavo artículo del Credo: Creo en el Espíritu Santo
Creo en la Santa Iglesia Católica, en la Comunión de los Santos (2ª parte)
Primer artículo del Credo (3ª parte): Creador de la tierra y del hombre




Informe de sus aportes a la Alianza de Fátima ¿Necesita que alguien rece por usted? Advocaciones marianas en el Perú Suscríbase a nuestro boletín


Peregrinando
Notre Dame de París, la luz y las llamas
Una propaganda que explota nostalgias del pasado
Invitación al rosario del 13 de mayo
Juicio y condenación de Jesucristo, una farsa sórdida y grotesca
Grandezas y glorias de San José
El Islam y el suicidio de Occidente
San Ildefonso de Toledo
Súplica junto al Pesebre
Fallece redactor de la columna “La Palabra del Sacerdote”
La “ola celeste”: una ola celestial, una ola mariana
Presencia diabólica en el mundo de hoy
Los rostros de la Virgen en el Perú
La Visita a los Monumentos - Jueves Santo
Un remedio eficaz contra la amnesia religiosa



 



Tesoros de la Fe


Nº 210 / Junio de 2019

Notre Dame de París
¡Restauren la catedral tal como era!

Catedral de Notre Dame de París, dedicada a la Bienaventurada Virgen María, s. XII



Solicite aquí la visita de la Virgen Peregrina de Fátima




Santoral

19 de junio

Santos Gervasio y Protasio, Mártires

+Siglo III Milán. El primero fue azotado con puntas de plomo hasta la muerte; y el segundo, degollado después de ser flagelado. San Ambrosio descubrió sus cuerpos en 386. De Milán su culto se extendió hasta las Galias, donde varias iglesias les fueron dedicadas.








Ayude a difundir el mensaje de Fátima
Alianza de Fátima | Donaciones | Solicite visita de la Virgen | Tienda Virtual

Campaña promovida por la Asociación Santo Tomás de Aquino
Tomás Ramsey 957, Magdalena del Mar - Lima - Perú
..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... .....