El Perú necesita de Fátima Sobre todo, aceptad y soportad con resignación el sufrimiento que Nuestro Señor os envíe.
CampañasTienda VirtualTesoros de la FeDonaciones



«Tesoros de la Fe» Nº 92 > Tema “Ambientes, Costumbres, Civilizaciones”

Ambientes Costumbres Civilizaciones  [+]  Versión Imprimible
AbcAbcAbc

Pintando el alma humana


Plinio Corrêa de Oliveira


Nuestra imagen actual, David Alfaro Siqueiros, 1947


Una tendencia muy frecuente en los artistas cuya producción puede ser reputada como típicamente del “siglo XX” consiste en la deformación del hombre. Huyendo de copiar la realidad con las formas en que las ve habitualmente el ojo humano, la representan con alteraciones destinadas, según afirman, a manifestarles el aspecto más profundo.

Tomado en tesis, este proceso nada tiene de malo. Sin embargo, llama la atención que, cuando alteran los aspectos corrientes de la realidad, muchos artistas, de los más típicamente modernos, de hecho deforman la realidad casi hasta lo horrendo. Así, en los cuadros modernos, no es difícil encontrar figuras humanas perfectamente cónicas: cabeza minúscula, hombros poco más anchos que la cabeza, cintura mucho más ancha que los hombros, piernas que parecen ir ensanchándose hasta el tobillo en el cual se entroncan pies literalmente inmensos. En ciertas esculturas, los cuellos no son sólo gruesísimos, sino deformados, presentando en uno u otro punto bocios alarmantes. En suma, si algún mago apareciera a cualquier hombre normalmente cuerdo, y le ofreciera un líquido para transformar su fisonomía y su cuerpo en el de una figura-tipo del arte moderno, tal ofrecimiento sería seguido de un inmediato y enérgico rechazo...

Esta obsesión por lo deforme, por lo feo, incluso por lo horrendo, llegó en ciertas producciones artísticas a los límites de lo inconcebible. Véase por ejemplo el cuadro titulado Nuestra imagen actual, que aquí publicamos. Es la figura moral del género humano, como la quiso presentar un artista típicamente ultramoderno.

Que haya en el universo deformidades físicas y morales terribles, y que sea lícito al artista representarlas, siempre que de allí no resulte una ofensa a las buenas costumbres, nadie lo niega. Sin embargo, pintar sólo el horror, no pintar ni esculpir sino para deformar, como si el universo no fuera sino un receptáculo de ignominias, he ahí lo que revela un mal estado de espíritu, y una concepción indiscutiblemente falsa y peligrosa, tanto de los hombres, como del mundo.

Armand Jean du Plessis Cardenal-Duque de Richelieu, Philippe de Champaigne, 1637


Esta tendencia para lo horrendo tiene en su raíz una visión desesperada y blasfema de la creación, que es obra de Dios. Las pinturas o esculturas hechas bajo la influencia de esta visión deforman el alma; y los ambientes impregnados de este estado de espíritu sólo pueden degradar al hombre, extinguiendo en él todos los brotes de inteligencia y de voluntad para un ideal verdaderamente noble, puro y elevado.

A título de contraste, presentamos aquí, tomado al azar de la inmensa producción artística de los siglos pasados, un cuadro que representa a un hombre en su madurez.

Y mucho más que el físico de este hombre, retrata su estado de espíritu, su perfil moral. Es Richelieu, pintado por Philippe de Champaigne en tres actitudes diferentes. Todas las cualidades —y también todos los defectos— del gran estadista se reflejan en este admirable estudio, en que el alma humana es retratada en lo que tiene de más íntimo, vivo y sutil, sin que el artista haya necesitado recurrir, para esto, a deformaciones que degradan la propia naturaleza humana.     





  




Artículos relacionados

Mittenwald, producción artesanal o artística, y ambiente
La verdadera santidad es fuerza de alma y no debilidad sentimental
Casas para el alma, y no sólo para el cuerpo
«Dios no se encuentra en la agitación»
Desprecio pagano por la anciana que reza
Vida mecánica, vida natural
La grandeza del rey dignifica al cocinero
El carruaje
Guillermo II y la emperatriz Sissi
La flor del guayacán




Informe de sus aportes a la Alianza de Fátima ¿Necesita que alguien rece por usted? Advocaciones marianas en el Perú Suscríbase a nuestro boletín


COVID-19
¿El coronavirus es un castigo divino?
La pandemia y los grandes horizontes de Fátima
Mons. Athanasius Schneider: Nos gloriamos en las tribulaciones
Remedio seguro contra la “coronafobia”
Cardenal Raymond Leo Burke: Mensaje sobre el combate contra el coronavirus



Peregrinando
El Santísimo Sacramento de la Eucaristía
La Madonna de Monte Bérico
Remedio seguro contra la “coronafobia”
El Hijo de Dios condenado por el más arbitrario de los procesos
Santa Jacinta de Fátima: Centenario de su fallecimiento (1920-2020)
La actitud católica frente a la muerte y la concepción materialista
¿Cómo rezar bien el rosario en honor a la Virgen María?
Grandezas y glorias de San José
Presencia diabólica en el mundo de hoy
Los rostros de la Virgen en el Perú
La Visita a los Monumentos - Jueves Santo
Un remedio eficaz contra la amnesia religiosa



 



Tesoros de la Fe


Nº 222 / Junio de 2020

El Santísimo Sacramento
La Solemnidad del Corpus Christi

Bendición con el Santísimo en la Fiesta del Corpus Christi, Colegio Tajamar, Madrid, 2017(Foto: Álvaro-García-Fuentes)



Solicite aquí la visita de la Virgen Peregrina de Fátima




Santoral

8 de julio

San Procopio, Mártir

+Siglo IV Palestina. Primera víctima de la persecución del emperador romano pagano Diocleciano. Según el historiador Eusebio, "era originario de Jerusalén y vivía como asceta. Su cultura profana era flaca, pero la palabra de Dios era su fuerza. Fue decapitado después de haber confesado valerosamente su fe" (del Martirologio Romano Monástico).



San Quiliano, Obispo y Mártir

+689 Wurtzburg - Alemania. Irlandés de origen, partió para evangelizar la Baviera. Cuando su apostolado iba a ser coronado de éxito con la conversión del Duque de Wurtzburg, la cuñada de éste mandó asesinarlo en la ausencia del Duque.








Ayude a difundir el mensaje de Fátima
Alianza de Fátima | Donaciones | Solicite visita de la Virgen | Tienda Virtual

Campaña promovida por la Asociación Santo Tomás de Aquino
Tomás Ramsey 957, Magdalena del Mar - Lima - Perú
..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... .....