El Perú necesita de Fátima Si los hombres supiesen lo que es la eternidad, harían todo para cambiar de vida.
CampañasTienda VirtualTesoros de la FeDonaciones



«Tesoros de la Fe» Nº 129 > Tema “Ambientes, Costumbres, Civilizaciones”

Ambientes Costumbres Civilizaciones  [+]  Versión Imprimible
AbcAbcAbc

¿Es el ángel de la guarda menos inteligente que el demonio?



La Iglesia enseña que Dios creó a los ángeles muy superiores a nosotros. Espíritus puros, de inteligencia lucidísima y gran poder, exceden por su naturaleza inclusive a los hombres mejor dotados.

Con su rebelión, los ángeles malos perdieron la virtud, pero no su inteligencia, ni su poder. Dios suele frenar su acción en mayor o menor medida, según los designios de su Providencia. Pero de suyo, y por su naturaleza, ellos siguen siendo muy superiores al hombre.

De ahí viene el hecho de que la Iglesia siempre aprobó que los artistas representaran al demonio bajo la forma de un ente inteligente, sagaz, astuto, poderoso, si bien que lleno de malicia en todos sus designios. Ella incluso aprobó que el demonio fuera representado como un ente de encantos fascinantes, para manifestar así las apariencias de cualidad con que el espíritu de las tinieblas puede revestirse para seducir a los hombres.

*     *     *

En nuestra primera ilustración, tenemos un ejemplo de esa forma de representar al demonio. Mefistófeles, con un semblante fino, astuto, de psicólogo penetrante y lleno de elocuencia, infunde pensamientos de perdición, suaves y profundos, al Doctor Fausto, adormecido en sus quiméricos sueños.

Este tipo de representación se ha vuelto tan frecuente, que casi no se muestra al demonio sino bajo este aspecto.

Todo esto es, como dijimos, perfectamente ortodoxo.

*     *     *

¿Qué sentido tienen las representaciones de los ángeles buenos que hace cierta iconografía corriente? Nos los muestran como seres eminentemente bien intencionados, felices, cándidos; y todo esto es conforme a la santidad, a la bienaventuranza, a la pureza que poseen en grado eminente. Pero esas representaciones se exceden en este aspecto; y, queriendo acentuar la bondad y la pureza de los ángeles fieles —y pareciendo no saber, por otro lado, cómo expresar al mismo tiempo su inteligencia, su fortaleza, su admirable majestad— los plasman como seres insípidos y sin valor.

Nuestra segunda ilustración muestra a una niña cruzando un riachuelo. Un ángel de la guarda la protege. La pintura, siendo popular y sin pretensiones, no deja de despertar legítimas simpatías, pues evoca agradablemente un panorama silvestre, impregnado de la inocencia de vida que tan fácilmente se puede conservar fuera de la ciudad. Por otra parte, es conmovedora la idea de una niña que sigue despreocupada su camino, protegida por un príncipe celestial, que la ampara cariñosamente. Pero este príncipe —es bueno fijar la atención en su rostro— ¿no parece carente en absoluto de aquella fuerza, de aquella inteligencia, de aquella penetración, de aquella sutileza propia de la naturaleza angélica con la cual habitualmente se representa a Satanás? Fijémonos ahora en el cuerpo, que es atribuido al ángel bueno: actitud blandengue, flácida, carente de inteligencia. Comparémoslo con la esbeltez, la agilidad, la elevada expresión del porte de Mefistófeles: ¿puede haber mayor diferencia?

En todo esto hay un grave inconveniente. Al representar insistentemente el demonio como inteligente, vivo, capaz; y, al representar siempre —como lo hace cierta iconografía azucarada— a los ángeles buenos como seres timoratos, inexpresivos, casi tontos, ¿qué impresión se crea en el alma popular? Una impresión de que la virtud produce seres desfibrados y abobados, y por el contrario el vicio forma hombres inteligentes y varoniles.

Aquí está un aspecto más de aquella acción endulzante que el romanticismo ejerció tan profundamente, y aún continúa ejerciendo, en muchos medios religiosos. 



  




Artículos relacionados

La altivez es el armonioso complemento de la humildad
La grandeza del rey dignifica al cocinero
Tranquilidad del orden, excitación en el desorden
Sociedad orgánica y urbanismo
La Gran Cartuja
Sed perfectos como vuestro Padre celestial
¿Cómo atraer multitudes como ésta?
Peregrinando dentro de un vitral
¿Ídolo o imagen?
La flor del guayacán







Informe de sus aportes a la Alianza de Fátima ¿Necesita que alguien rece por usted? Advocaciones marianas en el Perú Suscríbase a nuestro boletín


COVID-19
¿El coronavirus es un castigo divino?
La pandemia y los grandes horizontes de Fátima
Mons. Athanasius Schneider: Nos gloriamos en las tribulaciones
Remedio seguro contra la “coronafobia”
Cardenal Raymond Leo Burke: Mensaje sobre el combate contra el coronavirus



Peregrinando
El Milagro del Sol
San Nuno de Santa María
En la lucha contra el jefe del orgullo sigamos al Príncipe San Miguel
La sagrada Rosa de la Ciudad de los Reyes
La devoción al Inmaculado Corazón de María
El Jardín de Picpus
La gracia de Fátima actuando en Ucrania
Nuestra Señora de la Cabeza Inclinada
La crucifixión y muerte de Jesucristo
Confianza en María Inmaculada aun cuando todo parezca perdido
En este siglo de confusión, oh Madre del Buen Consejo, ruega por nosotros
Navidad
Fátima y el comunismo: dos profecías irreconciliables
150 años de la Comuna de París
San Juan Masías
Rosa de Santa María
Iglesia y Estado: ¿unión o separación?
Remedio eficaz contra los males contemporáneos
Las glorias de María
Santo Toribio de Mogrovejo
La Sagrada Túnica de Nuestro Divino Redentor
Santa Bernadette Soubirous
Corrupción en la sociedad: ¿Existe una solución?
Fiesta de gloria y de paz
Intransigencia de los Santos: irreductible fidelidad a su misión
Cristiandad
El ángel de la guarda, nuestro verdadero amigo
La Asunción de María Santísima
¡Vade retro Satanás!
El Santísimo Sacramento de la Eucaristía
La Madonna de Monte Bérico
Remedio seguro contra la “coronafobia”
El Hijo de Dios condenado por el más arbitrario de los procesos
Santa Jacinta de Fátima: Centenario de su fallecimiento (1920-2020)
La actitud católica frente a la muerte y la concepción materialista
¿Cómo rezar bien el rosario en honor a la Virgen María?
Grandezas y glorias de San José
Presencia diabólica en el mundo de hoy
Los rostros de la Virgen en el Perú
La Visita a los Monumentos - Jueves Santo
Un remedio eficaz contra la amnesia religiosa
Santidad: la verdadera gloria de Francisco y Jacinta



 



Tesoros de la Fe


Nº 251 / Noviembre de 2022

San Nuno Álvares Pereira
Noble guerrero y carmelita portugués

Estatua Ecuestre de San Nuno Álvares Pereira – Monasterio de Batalha, Portugal



Solicite aquí la visita de la Virgen Peregrina de Fátima




Santoral

29 de noviembre

San Francisco Antonio Fasani, Confesor

+1742 Italia. Franciscano en el convento de los Frailes Menores Conventuales de Lucera, se doctoró en Teología, convirtiéndose en eximio predicador, director de almas, consejero, defensor de los pobres y de los humildes.








Ayude a difundir el mensaje de Fátima
Alianza de Fátima | Donaciones | Solicite visita de la Virgen | Tienda Virtual

Campaña promovida por la Asociación Santo Tomás de Aquino
Tomás Ramsey 957, Magdalena del Mar - Lima - Perú
..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... ..... .....